viernes, 23 de julio de 2010

Oliver Twist - Charles Dickens




Charles John Huffam Dickens (Portsmouth, Inglaterra, 7 de febrero de 1812 – Gadshill Place, Inglaterra, 9 de junio de 1870) fue un famoso novelista inglés, uno de los más conocidos de la literatura universal, y el principal de la era victoriana. Supo manejar con maestría el género narrativo, con humor e ironía, y una aguda y álgida crítica social. En su obra destacan las descripciones de gente y lugares, tanto reales como imaginarios. Utilizó en ocasiones el pseudónimo Boz.

Críticas posteriores, tales como las de George Gissing y G. K. Chesterton, defendieron y aclamaron su dominio de la lengua inglesa como inigualable, sus personajes como creativos e inolvidables y en gran parte su sensibilidad social como poseyente. No obstante, también recibió críticas de sus mejores lectores, George Henry Lewes, Henry James, y Virginia Woolf entre ellos, los cuales achacaron ciertos defectos a sus obras, como el sentimentalismo efusivo de su prosa, acontecimientos irreales y personajes grotescos.

La popularidad de sus novelas y relatos cortos durante su vida y en el presente es fácilmente demostrada por el hecho de que ninguna se ha dejado de publicar. Dickens escribió novelas por entregas, el formato usual en la ficción en su época, por la simple razón de que no todo el mundo tenía los recursos económicos necesarios para comprar un libro, y cada nueva entrega de sus historias era esperada con gran entusiasmo por sus lectores, nacionales e internacionales. Dickens es actualmente y como lo ha sido siempre, admirado por escritores en todas partes como un ídolo literario.



Este libro, que apareció en un primer momento editado en entregas mensuales, se caracteriza por ser la primera novela inglesa que centra su argumento sobre un niño. De hecho, el pequeño Oliver termina siendo más una excusa narrativa de Dickens para adentrarse en el submundo de los marginales sociales: principalmente los niños abandonados en orfanatos, los ladrones y los criminales de vidas sórdidas.
El pequeño Oliver –quien a lo largo del libro representa la inocencia frente a un mundo oscuro y perverso- ha sido abandonado al nacer. En el orfanato pasa hambre y toda clase de privaciones, hasta que debe abandonarlo y con pocos años de vida se ve obligado a trabajar. Dickens hace una marcada crítica del trabajo infantil, en plena expansión de las ciudades y la Revolución Industrial.
Como otras obras del mismo autor, ésta contiene marcados elementos autobiográficos y diversas críticas a la sociedad hipócrita de su época. Oliver Twist también tiene en común con otros libros del mismo autor la proliferación de personajes y los recursos propios del folletín, como las intrigas, una marcada separación entre los personajes buenos y los malvados, las vueltas de tuerca y un alto componente melodramático. La obra resulta moralizante desde el momento en que constantemente intenta destacar el triunfo del bien sobre el mal, y la perduración de la inocencia frente a todos los obstáculos.
Esta obra de Dickens ha sido adaptada en diversas oportunidades, tanto en el teatro, en el cine, en la televisión y como novela gráfica.

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