jueves, 3 de enero de 2013

Cimas y Valles - Spencer Johnson


 
 

Spencer Johnson es un escritor y psicólogo estadounidense, conocido sobre todo por el éxito internacional ¿Quién se ha llevado mi queso? y por El ejecutivo al minuto, un libro dedicado a la gestión personal inspirándose en la gestión empresarial, junto con el asesor Kenneth Blanchard. Ha sido director médico de comunicación de Medtronic, la empresa que inventó los marcapasos, e investigador para el Instituto de Estudios Interdisciplinarios, entre otros muchos puestos, y sus libros han aparecido en diversos medios, desde la CNN hasta publicaciones como USA Today o el New York Times. Ha sido traducido a más de veinte lenguas distintas.
Johnson, se graduó en la Notre Dame High School de Sherman Oaks, California, en 1957, y se licenció en psicología en la Universidad de California del Sur en 1963,especializándose en el Royal College of Surgeons en Irlanda.


Con el mismo estilo del libro de empresa de mayor éxito de todos los tiempos (¿Quién se ha llevado mi queso?), Cimas y valles es la historia de un joven que vive infeliz en un valle hasta que conoce a un anciano que vive en una cima, y las conversaciones con él cambian su vida para siempre. Inicialmente el joven no se percata de que está hablando con una de las personas más exitosas y armónicas del mundo. Sin embargo, a través de una serie de situaciones y experiencias que le ocurren tanto en las cimas como en los valles el joven realiza importantes descubrimientos. Finalmente entiende que utilizando los principios y las herramientas que el anciano le enseñará a aplicar tanto en los buenos como en los malos momentos, estará mejor consigo mismo y tendrá mucho más éxito.


Saber aprovechar los malos y buenos momentos de la vida ... el libro tiene unas 85 páginas y está escrito de forma muy sencilla. Ello hace que sea apto para todo tipo de lectores y, además, puede leerse en una tarde. Lo que ha pretendido el autor - y creo que ha conseguido con creces - es que el lector reflexione sobre el mismo y, sobre todo, saque conclusiones positivas respecto a su propia vida.
El libro es muy didáctico y de comprensión sencillísima: no hace falta buscarle las conclusiones, pues el mismo autor las va aportando, en cada uno de los episodios. Tampoco tiene ningún tipo de "suspense", porqué las distintas situaciones son totalmente predecibles, si se tiene en cuenta la finalidad del libro. En definitiva, lo que nos dice el autor, es que la vida de cualquiera de nosotros es una sucesión de VALLES y de CIMAS.
Los VALLES, son aquellos momentos negativos de nuestra existencia: cuando tenemos problemas con la familia, con la salud, con el trabajo ... cuando las cosas no nos salen bien y, nuestro espíritu está, también, en un proceso negativo. Las CIMAS, son aquellos momentos en que las cosas nos salen bien. Nos han subido el sueldo, un problema de salud se ha superado sin secuelas, el trabajo nos gusta, etc. etc.
¿Y qué es lo que podemos hacer para mejorar?
- Cuando estoy en un valle, debo mirar Y BUSCAR la cima, de forma que la estancia en el valle sea lo mas corta posible. Por otra parte, la sencilla imagen de la cima, hará que nuestro paso por el valle, sea menos difícil y mas soportable.
- Cuando estoy en una cima, debo disfrutar del momento, alargarlo todo lo que pueda y, mirar al valle, para tratar de atraer hacia la cima a personas que, en aquellos momentos, lo están pasando mal en el valle. También mirar al valle, sabiendo que, en cualquier momento, puedo volver, aunque no lo quiera, al mismo.

lunes, 17 de diciembre de 2012

"Misión Olvido" - María Dueñas


 
 
Que ha obtenido un gran éxito y que ha fascinado tanto a lectores como crítica. Las ventas de este libro superan ampliamente el millón de ejemplares. Y sus derechos han sido cedidos para ser traducido a más de veinticinco idiomas y para la producción de una María Dueñas Vinuesa (Puertollano, Ciudad Real, 1964) es doctora en Filología Inglesa y profesora titular en la Universidad de Murcia, aunque actualmente no ejerce. A lo largo de su trayectoria profesional ha impartido docencia en universidades norteamericanas y colaborado en numerosos proyectos educativos, culturales y editoriales. En 2009 entra con fuerza en el mundo de la literatura con "El tiempo entre costuras", la novela  ambiciosa serie de televisión por parte de Antena 3.

Un giro del destino. Un viaje.
Una segunda oportunidad.

Incapaz de recomponer sus propios pedazos, la profesora Blanca Perea acepta a la desesperada lo que anticipa como un tedioso proyecto académico. Su estabilidad personal acaba de desplomarse, su matrimonio ha saltado por los aires. Confusa y devastada, la huida a la insignificante universidad californiana de Santa Cecilia es su única opción.
El campus que la acoge resulta, sin embargo, mucho más seductor de lo previsto, agitado en esos días por un movimiento cívico contrario a la destrucción de un paraje legendario a fin de construir en él un enorme centro comercial. Y la labor que la absorbe —la catalogación del legado de su viejo compatriota Andrés Fontana, fallecido décadas atrás— dista enormemente de ser tan insustancial como prometía.
A medida que se afana en vertebrar la memoria de aquel hispanista olvidado, junto a ella va ganando cercanía Daniel Carter, un colega americano veterano y atractivo que no ocupa el sitio que debería ocupar. Entre ambos hombres, uno a través de sus testimonios póstumos y otro con su complicidad creciente, Blanca se verá arrastrada hacia un entramado de sentimientos encontrados, intrigas soterradas y puertas sin cerrar.
¿Por qué nadie se preocupó nunca de rescatar lo que Andrés Fontana dejó a su muerte? ¿Por qué, después de treinta años, alguien tiene interés en que todo aquello se destape al fin? ¿Qué tiene que ver la labor inconclusa del viejo hispanista con todo lo que está ocurriendo ahora en Santa Cecilia? ¿Qué le movió a desempolvar la historia no contada de las misiones del Camino Real? Antes de encontrar respuestas, Blanca aún tiene mucho que entender.
Amores cruzados, certezas a medias e intereses silenciados que acabarán por salir a la luz. Viajes de ida y vuelta entre España y Estados Unidos, entre el presente y el pasado de dos lenguas y dos mundos en permanente reencuentro. Entre el hoy y el ayer de aquellos trasterrados que, saltando fronteras y obstáculos, vivieron a caballo entre ambos empujados por la necesidad, el deber o la pasión.
Desde los viejos franciscanos que a lomos de mulas fundaron las míticas misiones californianas a los hispanistas y escritores exiliados que a pesar de la nostalgia nunca lograron regresar. De los militares norteamericanos que llenaron la España agridulce de los años cincuenta de bases, dólares y cigarrillos rubios a un impetuoso estudiante dispuesto a cualquier cosa por una mujer. Con todos ellos entreverados en la propia historia de Blanca, Misión Olvido compone una narración emotiva e intensamente humana.

Una novela luminosa, un tributo a las segundas oportunidades, la reconciliación y la reconstrucción.
El reencuentro con la autora que nos cautivó entre costuras y nos volverá a seducir con una misión inolvidable.


Una historia muy humana, tierna, divertida, cercana y sencilla. Sencillamente magnífica, magníficamente bien escrita con un lenguaje claro y cercano. Personajes y ambientes reales, situaciones cotidianas.

jueves, 25 de octubre de 2012

El Profeta - Gibran Jalil Gibran


 
 
Gibran Jalil Gibran (جبران خليل جبران بن ميخائل بن سعد Ŷibrān Jalīl Ŷibrān ibn Mijā'īl ibn Sa'd era su nombre completo en árabe) fue un poeta, pintor, novelista y ensayista libanés nacido en Bisharri, Líbano, el 6 de enero de 1883 y fallecido el 10 de abril de 1931 en Nueva York: la causa de su muerte se determino que fue cirrosis en el hígado y tuberculosis.
 
 
La ortografía de su nombre más conocida procede de la transcripción inglesa del original árabe. La transliteración correcta en español más utilizada en publicaciones especializadas, es Yibrán Jalil Yibrán o Yubrán Jalil Yubrán.
 
El segundo de cuatro hermanos, vivió con ellos hasta los 11 años, cuando gran parte de su familia emigra a Estados Unidos en busca de nuevas oportunidades para trabajar y vivir. Antes de ese viaje, aprende de otras personas, entre ellas su abuelo materno, del conocimiento del arte y del saber universal, que fueron base para la literatura y la pintura. Ya con el tiempo aprendió y cultivó con devoción el inglés, lengua que haría famosas sus novelas, aunque no olvidó el árabe, que perfeccionó tras su regreso a Líbano en 1898. Durante esa estancia en su país natal, destaca por su habilidad en el dibujo y nace en él la idea de escribir un libro, El Profeta, que con el tiempo sería su obra cumbre.
En 1902, Gibrán regresó a Boston y sin dejar de escribir, inicia su vocación por la pintura, que le llevaría a ser famoso por doquier; y es en París donde hace exponer sus obras y gana el elogio de la crítica. Luego, en la capital francesa, saca su mejor provecho cultural. En 1912 es publicado el libro Las Alas Rotas que había comenzado en 1906. Sus primeros textos los publica en la revista libanesa "Al-Manarah", una publicación fundada por el propio Gibrán, junto a Youssef Howayek. Inicia también en esa época una serie de viajes por Europa que enriquecerán su bagaje cultural.
Gibrán trabaja en la confección de El Profeta, que finalmente logra publicarse en 1923, con éxito total e imágenes de su propia autoría. Antes había publicado El Loco y posteriormente El Precursor. En esa época, malos presentimientos le invaden el alma y desea retornar a su patria, pero su salud decae constantemente hasta el final de su vida.
En 1917 fija su residencia en Nueva York (ciudad en la que falleció en 1931, a los 48 años).
 
1883. 6 de enero: Nace en la ciudad de Bisharri, al norte de Beirut, el escritor, artista y poeta libanés Gibran Kahlil Gibran, en el seno de una familia cristiana maronita modesta, en la que destacaba una madre cariñosa cuyo afecto y recuerdo guardó hasta el fin de sus días. Los datos más acusados de su personalidad de niño fueron su tranquilidad, sensibilidad y su afición al dibujo.
1895. Emigra a los Estados Unidos con su madre, Kamile Rahme (que fallece en 1903). En Boston, donde la familia reside en un barrio miserable, Gibran estudia en la escuela pública.
1898. Regresa a Beirut con un conocimiento rudimentario del árabe. Pasa 3 años en Dar al-Hikma (colegio de la ciencia) aprendiendo árabe y francés.
1901. Vuelve a Washington, pasando por París.
1902. Viaja de nuevo a su patria acompañando a una familia americana como guía. Pero la enfermedad de algunos parientes y la muerte de su hermano determinan su regreso a Washington. Trabaja entonces maquetando portadas de libros y comienza a vender sus dibujos y a llamar la atención como artista.
1904. Expone sin éxito sus dibujos y colabora como corresponsal en el periódico Al-Muhayir, publicado en Nueva York. Es entonces cuando nace su relación casi filantrópica con Mary Haskell.
1905. Publica su libro La música, compuesto de poemas místicos en prosa y considerado como su primera obra literaria en lengua árabe.
1906. Publica “Las Ninfas de los Valles”, también en árabe. Esta obra es esencialmente un ataque a las instituciones eclesiásticas entonces existentes, con lo cual se ganó entre los árabes una fama de escritor revolucionario que rechazaba la tradición y la realidad corrupta que vivía.
1908. Publica “Espíritus Rebeldes”, obra en la que aboga por una espiritualidad, pero atacando a la Iglesia y desenmascarando a los clérigos.
1908-1910. Permanece estudiando en París. Aunque en estos años se respiraba la corriente cubista que tanto preocupaba y era discutida en los medios europeos de vanguardia, no le influyó lo más mínimo. Fue entonces cuando conoció a Auguste Rodin y leyó mucha literatura europea en general, en particular poetas románticos como William Blake, que ejerció en él gran influencia. Además estudió filosofía alemana, concretamente a Nietzsche que le impresionó profundamente aunque de forma pasajera.
1910. Nada más concluir la Conferencia Árabe de París regresa a Boston y funda la sociedad al-Halaga al-Dahabiyya (El eslabón de oro), de carácter político, cuyo objetivo era liberar a los árabes del dominio otomano.
1912. Muere su padre en el Líbano. Publica su relato autobiográfico Las Alas rotas y comienza con la famosa escritora árabe May Ziyadah, una correspondencia que duró 20 años y concluyó con la muerte de Gibran.
1913. Participa en la redacción de la revista Funun (Las artes). En este mismo año publica “Una Lágrima y una Sonrisa”, que es un conjunto de poemas en prosa.
1914-1917. Realiza tres exposiciones.
1918. Publica su libro de poemas filosóficos “Los Cortejos” y su primer libro en inglés “The Madman” (El Loco), lo que no impide que siga publicando en árabe.
1919. Publica una colección de dibujos en un libro titulado “Veinte Dibujos”, de estilo simbolista con rasgos románticos.
1920. Se funda, bajo su presidencia, la sociedad literaria Al-Rabitah al-Qalamiyah (La liga literaria), cuya influencia en la literatura árabe fue decisiva.
1921. Publica su primera obra mística de tendencia dramática: “Iram La de las Columnas”.
1923. Publica “Maravillas y Novedades”, un libro de retratos figurados de algunos filósofos y poetas árabes. Ese mismo año publica “El Profeta”, su obra más conocida, que causó y sigue causando un gran impacto, hasta el punto de ser considerado como el segundo libro más vendido después de la Biblia.
1926. Publica “Arena y Espuma”, conjunto de máximas y exhortaciones, algunos de cuyos fragmentos recuerdan a Blake tanto en la forma como en el contenido. Por esta época se embarca en una aventura financiera en la que pierde todo su dinero. Deja de escribir y se dedica a la pintura para cancelar sus deudas. A pesar de las penalidades económicas que produjeron un desmoronamiento en su salud, continuó escribiendo.
1928. Publica “Jesús Hijo del Hombre”, creación imaginaria de la vida del Mesías, al que concibe como gran milagro del hombre que le enseñó a amar a quienes le odiaban, que le trajo la paz. Este libro es una materialización del amor que unifica toda la creación. Su correspondencia de esta época denota un gran cansancio debido a la enfermedad que le abatió, así como a una gran nostalgia de su tierra, aunque creía que podía llevar a cabo en Nueva York una mayor actividad creativa que en el Líbano. A pesar de que sabía que iba a morir joven no temía a la muerte, sino que la consideraba como una liberación de este mundo cargado de dolor.
1931. 10 de abril: Muere en Nueva York tras publicar “Los Dioses de la Tierra”. El 21 de agosto del mismo año su cuerpo es trasladado a Beirut y enterrado en Mar-Sarkis (Bisharri).
 
Ocho años antes de su muerte un profeta abandona el pueblo donde ha vivido y antes de irse la gente le pide que hable de ciertos temas, cada uno de los cuales forma un capítulo del libro. Estos temas son: el amor, el matrimonio, los hijos, el dar, el comer y el beber, el trabajo, la alegría y el dolor, las casas, el vestir, el comprar y el vender, el crimen y el castigo, las leyes, la libertad, la razón y la pasión, el dolor, el conocimiento, el enseñar, la amistad, el hablar, el tiempo, lo bueno y lo malo, la oración el placer, la belleza, la religión, y la muerte.
Por ejemplo, respecto a la alegría y el dolor dice: "Cuando estéis tristes, (...) veréis que estáis llorando, en verdad, por lo que fue vuestro deleite".
A pesar de que la obra está escrita a modo de diálogo simple entre el profeta y la gente del pueblo, las directivas que Gibrán pone en su boca invitan a reconsiderar los valores, conceptos, hábitos y costumbres de la sociedad, llevando al lector hacia una idea menos individualista y con un gran sentido de empatía con los seres vivientes, así como la mayor relevancia de un estrato espiritual subyacente a todas las acciones humanas.
Su inspiración es, probablemente, la sabiduría de grandes maestros (como Jesús o Buda), las religiones orientales y corrientes de espiritualidad marcadas por un gran sentido de lo místico, como el sufismo, sin perder semejanza a su vez con las creencias animistas de muchas sociedades tribales cercanas a la naturaleza.


En su libro “El Profeta”, Gibrán Jalil Gibrán trata de impulsar al lector a cambiar su forma de vida basándose principalmente en llevarla de una forma equilibrada con respecto a la divinidad y la paz interior. Para Gibrán los obstáculos y vicisitudes del mundo son solo pruebas que permiten al hombre evolucionar y avanzar por el camino hacia la purificación, así nos demuestra que el mundo será mejor cuando los hombres sean capaces de acercarse y convivir.