Raymond Clevie Carver, Jr. (25 de mayo de 1938 — 2 de agosto de 1988), escritor estadounidense adscrito al llamado realismo sucio.
Carver nació en Clatskanie, Oregón y creció en Yakima, Washington. Su padre trabajaba en un aserradero y era alcohólico. Su madre trabajaba como camarera y vendedora. Tuvo un único hermano llamado James Franklyn Carver que nació en 1943.
Durante algún tiempo, Carver estudió bajo la tutela del escritor John Gardner, en el Chico State College, en Chico, California. Publicó un sinnúmero de relatos en revistas y periódicos, incluyendo el New Yorker y Esquire, que en su mayoría narran la vida de obreros y gente de las clases desfavorecidas de la sociedad estadounidense. Sus historias han sido incluidas en algunas de las más prestigiosas compilaciones estadounidenses: Best American Short Stories y el Premio O. Henry de relatos cortos.
Carver estuvo casado dos veces. Su segunda esposa fue la poetisa Tess Galagher. Alcohólico, cuyos efectos se manifiestan en algunos de sus personajes, Carver permaneció sobrio los últimos diez años de su vida. Era un gran amigo de Tobias Wolff y de Richard Ford, escritores también del realismo sucio.
En 1988, fue investido por la Academia Americana de Artes y Letras.
Los críticos asocian los escritos de Carver al minimalismo y le consideran el padre de la citada corriente del realismo sucio. En la época de su muerte Carver era considerado un escritor de moda, un icono que América "no podría darse el lujo de perder", según Richar Gottlieb, entonces editor de New Yorker. Sin duda era su mejor cuentista, quizá el mejor del siglo junto a Chéjov, en palabras del escritor chileno Roberto Bolaño. Al hilo de esta idea cabe destacar un soberbio cuento dedicado a los últimos días del referido escritor ruso de nombre "Tres rosas amarillas".
Su editor en Esquire, Gordon Lish, desempeñó un papel decisivo en concebir el estilo de la prosa de Carver. Por ejemplo, donde Gardner recomendaba a Carver usar 15 palabras en lugar de 25, Lish le instaba a usar 5 en lugar de 15. Durante este tiempo, Carver también envió su poesía a James Dickey, entonces editor de poesía de Esquire.
Carver murió en Port Angeles, Washington, de cáncer de pulmón, a los 50 años de edad.
La polémica Lish
En 1998, diez años después de la muerte de Carver, un artículo en la revista New York Times Magazine suscitó polémica al alegar que su editor Gordon Lish no sólo dio consejos a Carver, sino que reescribió párrafos enteros de sus cuentos, hasta el punto de cambiar el final innumerables veces. En el caso de los relatos del libro De qué hablamos cuando hablamos de amor, Lish llegó a reducir a la mitad el número de palabras originales y reescribió 10 de los 13 finales de los cuentos del libro. Por ejemplo, el cuento "Diles a las mujeres que nos vamos" ("Tell The Women We're Going") gana una dimensión más abstracta en manos de Lish, que suprime las relaciones de causa y efecto que llevan a dos adultos a matar a dos adolescentes, y añade torpeza, profundidad y silencio donde antes había — según D.T.Max, autor del artículo— demasiadas palabras.
Es notable también el caso de "Parece una tontería" ("A Good Thing, Small Thing"), con el que Carver ganó el premio O. Henry en 1983. La versión original del relato sobre un niño en coma se ve reducida a la mitad, tiene el título cambiado a "El baño" ("The Bath") y la muerte del niño al final de la versión de Carver se convierte en un final abierto, donde el lector no sabe si el niño vive o no. "El baño" fue publicado en De qué hablamos cuando hablamos de amor (What We Talk About When We Talk About Love) (1981) y "Parece una tontería" vio la luz posteriormente en Catedral (Cathedral) (1983).
Según el escritor Alessandro Baricco, quien revisó los manuscritos anotados que sirvieran de base para el artículo del New York Times (véase este artículo publicado en La Repubblica), Carver «construía paisajes de hielo pero luego los veteaba de sentimientos, como si tuviera necesidad de convencerse de que, a pesar de todo aquel hielo, eran habitables.» La opinión de Baricco es que las versiones de Carver —en un momento u otro edulcoradas por emociones que Lish sistemáticamente suprimía— añadían humanidad a los personajes y permitían vislumbrar en Carver algo «terrible pero también fascinante.»
Se ha firmado que el
relato es la forma narrativa por excelencia en la literatura norteamericana
actual y que Raymond Carver es el maestro indiscutible en este registro.
En cada relato de
Catedral se revela la presencia latente o la intrusión de "terrores
extraordinarios en una existencia ordinaria". El propio Carver ha escrito:
"Pienso que es bueno que en un relato haya un leve aire de amena... Debe haber
tensión, una sensación de que algo es inminente." Sus personajes son gente de lo
más común: trabajadores manuales, empeladuchos, parados, parejas a la deriva...
desamparados, golpeados por la vida, muchos de ellos bebedores, acceden, a pesar
suyo, a una suerte de dimensión heroica, tercos testimonios de una realidad
implacable. Su estilo es escueto, lacónico, opera por sustracción; se ha dicho
que Carver inaugura una nueva visión, un nuevo método, una nueva tonalidad. "Una
de las voces más orginales que han aparecido en la narrativa norteamericana
desde hace años" (Bill Buford, Times Literary Supplement). "Un extraordinario
escritor, igual a Hemingway (por la técnica seca, minimalista) y a Salinger (por
lo maravilloso que surge, también, en las grietas de toda vida)" (Michel
Braudeau, L'Express). "El mejor cuentista norteamericano del momento. Un
maestro" (Bernard Géniès, Le Monde).
Cuando uno lee un relato breve debe estar preparado para cualquier cosa. Cuando se lee a Raymond Carverrn toda preparación previa es insuficiente. Por un camino o por otro, Carver siempre logra sorprender. Si ha de elegir entre dos trayectos para contar algo, tomará siempre el más directo y aún será capaz de descubrir un atajo. Leer sus historias supone una aventura.
Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, Granada, 5 de junio de 1898 – entre Víznar y Alfacar, ibídem, 19 de agosto de 1936) fue un poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes. Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Como dramaturgo, se le considera una de las cimas del teatro español del siglo XX, junto con Valle-Inclán y Buero Vallejo.
Murió ejecutado tras la sublevación militar de la Guerra Civil Española, por su afinidad con el Frente Popular y por ser abiertamente homosexual.
Nació en el municipio de Fuente Vaqueros, Granada (España), en el seno de una familia de posición económica desahogada, el 5 de junio de 1898, y fue bautizado con el nombre de Federico del Sagrado Corazón de Jesús García Lorca; su padre fue Federico García Rodríguez (1859–1945), un hacendado, y su madre, Vicenta Lorca Romero (1870–1959) fue la segunda esposa de su padre, maestra de escuela que fomentó el gusto literario de su hijo.
El olivo donde fue fusilado.
La ubicación meridional de Granada, donde se encontraba viva la herencia mora, el folclore, el oriente y una geografía agreste, quedó impresa en toda su obra poética, donde los romanceros y la épica se funden de manera perceptible. Después de su madre, fue Fernando de los Ríos quien estimuló el talento del entonces pianista en favor de la poesía; así, en 1917 escribió su primer artículo sobre José Zorrilla, en su aniversario.
La España de García Lorca era la de la Edad de Plata, heredera de la Generación del 98, con una rica vida intelectual donde los nombres de Francisco Giner de los Ríos, Benito Pérez Galdós, Miguel de Unamuno y, poco después, Salvador de Madariaga y José Ortega y Gasset imprimían el sello distintivo de una crítica contra la realidad de España.
Influyeron, además, en la sensibilidad del poeta en formación Lope de Vega, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Manuel Machado, Ramón del Valle-Inclán, Azorín y el Cancionero popular.
En 1918 publicó su primer libro Impresiones y paisajes, costeado por su padre. En 1920 se estrenó en teatro su obra El maleficio de la mariposa, en 1921 se publicó Libro de poemas, y en 1923 se pusieron en escena las comedias de títeres La niña que riega la Albahaca y El príncipe preguntón. En 1927, en Barcelona, expuso su primera muestra pictórica.
En esta época frecuentó activamente a los poetas de su generación que permanecian en España, en torno a la Residencia de Estudiantes: Jorge Guillén, Pedro Salinas, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Rafael Alberti, y sobre todo Buñuel y Dalí, a quien después le dedicó la Oda a Salvador Dalí. El pintor, por su parte, pintó los decorados del primer drama del granadino: Mariana Pineda. En 1928 publicó la revista literaria Gallo, de la cual salieron solamente dos números.
En 1929 marchó a Nueva York. Para entonces se habían publicado, además de los antes mencionados, sus libros Canciones (1927) y Primer romancero gitano (1928). Esta última es su obra más popular y accesible.
De su viaje y estancia en Nueva York surge el libro Poeta en Nueva York. En 1930 fue a La Habana, donde escribió parte de sus obras Así que pasen cinco años y El público. Ese año regresó a España, donde fue recibido en Madrid con la noticia de que su farsa popular La zapatera prodigiosa se estaba escenificando.
Al instaurarse la Segunda República española, Fernando de los Ríos fue nombrado Ministro de Instrucción Pública. Bajo el patrocinio oficial, se encargó a Lorca la codirección de la compañía estatal de teatro «La Barraca», donde disfrutó de todos los recursos para producir, dirigir, escribir y adaptar algunas obras teatrales del Siglo de Oro español. Escribió en este período Bodas de sangre, Yerma y Doña Rosita la soltera.
Tras una denuncia anónima, el 16 de agosto de 1936 fue detenido en la casa de uno de sus amigos, el también poeta Luis Rosales, quien obtuvo la promesa de las autoridades nacionales de que sería puesto en libertad «si no existía denuncia en su contra». La orden de ejecución fue dada por el gobernador civil de Granada, José Valdés Guzmán, quien había ordenado al ex diputado de la CEDA Ramón Ruiz Alonso la detención del poeta.
Las últimas investigaciones, como la de Manuel Titos Martínez, determinan que fue fusilado la madrugada del 18 de agosto de 1936, seguramente por cuestiones territoriales, ya que algunos caciques, muy conservadores, tenían rencor contra el padre de Lorca porque era un cacique progresista. En una entrevista al diario El Sol había declarado que «en Granada se agita la peor burguesía de España», y eso fue su sentencia de muerte. Federico García Lorca fue ejecutado en el camino que va de Víznar a Alfacar, y su cuerpo permanece enterrado en una fosa común anónima en algún lugar de esos parajes con el cadáver de un maestro nacional, Dióscoro Galindo, y los de los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, ejecutados con él. La fosa se encuentra en el paraje de Fuente Grande, en el municipio de Alfacar, provincia de Granada. El escritor, autor del Romancero Gitano fue ejecutado por ser republicano y homosexual, considerado en esa época como un delito imperdonable.
Bodas de sangre es una tragedia en verso y en prosa del escritor español escrita en 1931. Se estrenó el 8 de marzo de 1933 en el Teatro Beatriz de Madrid por la Compañía de Josefina Díaz y Manuel Collado y fue llevada al cine por Carlos Saura en 1981.
Es una producción poética y teatral que se centra en el análisis de un sentimiento trágico. Desde la vida y la muerte, a lo antiguo y lo moderno, en la manera de ver la tragedia. Todo ello enmarcado en un paisaje andaluz trágico y universal.
El tema principal tratado en este gran drama es la vida y la muerte. Pero de un modo arcano y ancestral, en la que figuran mitos, leyendas y paisajes que introducen al lector en un mundo de sombrías pasiones que derivan en los celos, la persecución y en el trágico final: la muerte. El amor se destaca como la única fuerza que puede vencerla.
La obra recoge las costumbres de la tierra del autor, que aún perduran. Todo ello a partir de objetos simbólicos que anuncian la tragedia. Es constante en la obra de Lorca la obsesión por el puñal, el cuchillo y la navaja, que en Bodas de sangre atraen la fascinación y, a la vez, presagian la muerte.
Los acontecimientos trágicos y reales en los que podría basarse la obra de Lorca se produjeron el 22 de julio de 1928 en el Cortijo del Fraile, Níjar, Almería. Lorca los conoció por la prensa, si bien la escritora y activista almeriense Carmen de Burgos, originaria de Níjar, ya había escrito una novela corta sobre el suceso anterior a Bodas de sangre, llamada Puñal de claveles, que fue también inspiración para el autor granadino.
La obra gira en torno a la futura boda entre dos novios.El novio está decidido a casarse y se lo comunica a su madre, quien se encuentra acorralada por los fantasmas del pasado, porque la prometida de su hijo fue novia de Leonardo, familiar de los Félix y enemigos del novio y la madre. El amor de la novia por Leonardo, amor que ya creía olvidado, vuelve a despertar cuando ve a su antiguo novio el día de su boda. También se plantea el conflicto entre dos familias. Por un lado, la parentela del novio y la madre, quien ha perdido a su marido y a uno de sus hijos por culpa de la otra familia. La familia de Leonardo, la de los Félix, está también abocada a la catástrofe, ya que éste aún está enamorado de la novia, con la que estuvo saliendo durante tres años y a la cual no ha podido olvidar pese a estar casado y tener un hijo. Finalmente el novio y la novia se casan, pero durante los festejos matrimoniales la novia y Leonardo se escapan para hacer realidad su sueño de estar juntos. El novio los persigue por el bosque hasta que los encuentra y, entonces, en una lucha entre Leonardo y el novio, ambos mueren. La novia, que siente que ya no tiene motivo por el que vivir, visita a la madre, no para pedirle perdón sino para que le quite la vida a ella también. La madre, por su parte, no es capaz ni de tocarla, aunque le gustaría hacerlo hasta acabar con ella, no tiene suficientes fuerzas para hacer nada, ya que acaba de perder lo único que le quedaba; su hijo.
Bodas de Sangre es maravillosa por su sencillez. Describe muy bien cada momento y lugar que aparecen en la obra y caracteriza perfectamente a los personajes. Desde luego se le ve un gran sentido trágico y además real. Es una descripción viva de la raíz que las gentes sienten a su tierra, de la experiencia, del amor imposible...
El autor revela su simpatía por los perseguidos y proyecta sobre ellos sus obsesiones más hondas.
"Pájaros de la mañana
por los árboles se quiebran.
La noche se está muriendo
en el filo de la piedra.
Vamos al rincón oscuro,
donde yo siempre te quiera,
que no me importa la gente,
ni el veneno que nos echa."

Diane Setterfield (n. Berkshire, Inglaterra; 22 de agosto de 1964), aficionada a la lectura desde pequeña, y una adicta confesa a los libros, estudió literatura francesa en la Universidad de Bristol, se especializó en la creación de la literatura francesa del siglo XX de autores como André Gide y fue profesora de diversos centros tanto públicos como privados, en Inglaterra y en Francia. A finales de los 90, cansada del mundo académico, abandonó su ocupación universitaria para escribir, mientras enseñaba francés a nivel particular. Su primera novela, El Cuento Número Trece, fue un Best-seller que llegó a ser número uno en la lista de los más vendidos según el New York Times y que tardó cinco años en completar. Enmarcada en la tradición gótica-romántica, esta obra de Setterfield muestra influencias de escritoras como las hermanas Charlotte y Emily Brontë, además de otros clásicos de la novela anglosajona decimonónica a la que confiesa que le ha encantado regresar después de tantos años dedicados a la literatura francesa. Su libro expresa su particular visión de los tradicionales temas de aislamiento, identidad y abandono.
Aparte de su trabajo novelístico, tiene varias publicaciones de carácter académico sobre literatura francesa de los siglos XIX y XX.
Antes de escribir, Setterfield estudió Literatura Francesa en la Universidad de Bristol. En el 2008 vive en North Yorkshire, Inglaterra, junto a su esposo y cuatro gatos, y se encuentra trabajando en su segunda novela.
Cuando una vieja escritora acostumbrada a mentir y una joven librera empeñada en
saber la verdad se encuentran, regresan los fantasmas del pasado, los secretos
de una familia marcada por el exceso, las cenizas de un incendio memorable y el
perfil de un ser extraño que aparece y desaparece tras las cortinas de una
mansión.
Entre mentiras, recuerdos e imaginación se teje la vida de la
señora Winter, una famosa novelista ya muy entrada en años que pide ayuda a
Margaret, una mujer joven y amante de los libros, para contar por fin la
historia de su misterioso pasado."Cuéntame la verdad", pide Margaret, pero la
verdad duele, y solo el día en que Vida Winter muera sabremos qué secretos
encerraba El cuento número trece, una historia que nadie se había atrevido a
escribir.Después de cinco años de intenso trabajo, Diane Setterfield ha logrado
el aplauso de los lectores y el respeto de los críticos con una primera novela
que pronto se convertirá en un clásico.
El cuento número trece explica la relación entre dos personajes principales, una
autora de fama mundial que siente la necesidad de desahogar su vida en una
biógrafa, y la biógrafa, una chica joven, hija del propietario de una tienda de
libros antiguos, criada entre las paredes y los tomos de la libreria de su
padre, y que recibe el encargo con tanta sorpresa como dudas. Sin embargo ambas
protagonistas comparten una peculiaridad que las hace especiales, tienen
hermanas gemelas.
Ésa es la razón por la que la escritora de fama escoge a Margaret para que
redacte su biografía, algo que ha negado durante toda su vida al resto de
mortales, y que le ha valido una áurea de misterio en torno a su
persona.
Una novela, que me ha parecido encantadora. Magnifica narrativa, trama impresionante y poco convencional, engancha y no puedes dejar de leer, mezcla de curiosidad por saber lo que sucede con la historia y gozar de una estupenda prosa.